Cuando la ciudad se vuelve demasiado intensa, quienes pueden permitírselo buscan algo más que descanso: buscan un refugio.
A pocas horas de la capital, descendiendo por las carreteras que bajan hacia el Tequendama o https://andrewxyvu354901.widblog.com/95156998/el-refugio-privado-de-la-sabana-lujo-sol-y-magnetismo-en-las-fincas-de-lujo-en-cundinamarca